Pesto Vegano

Pesto Vegano

El pesto es una típica salsa italiana a base de albahaca, que le da a los platos de pasta un sabor maravilloso. Sí, soy una fan incondicional de la albahaca, sencillamente no lo puedo remediar. Me chifla su apariencia, su olor y su sabor pero lo que más me vuelve loca son sus propiedades nutricionales. ¿Cómo decirlo de una manera sencilla? ¡Es la bomba!

Como a todos nos pasa de vez en cuando o siempre 🙁 , a veces voy con el tiempo tan justo que querría tirar de un pesto ecológico comercial… Pero en cuanto lo tengo en las manos y leo los ingredientes se me pasa. Y vuelvo en mí 🙂 . Sí, soy de la generación que creció de la mano del abro el frasco y sanseacabó. ¡No esperarías que fuera perfecta! 😉 No es que renuncie a la comodidad, todo lo contrario pero, francamente querida, ¿qué necesidad hay de arruinar un pesto con ingredientes tan poco acertados? Así que me llevo los ingredientes a casa y lo hago en un santiamén. Ingredientes de calidad = salud nutritiva.

 

Introducción:

  • 4 tazas de albahaca fresca
  • 2 tazas de espinacas frescas
  • ½ taza de aceite de oliva virgen extra
  • ½ taza de piñones
  • ½ taza de nueces
  • 2 cucharadas de levadura nutricional
  • 1-2 dientes de ajo
  • 1 limón, el zumo
  • Sal del Himalaya y pimienta negra recién molida al gusto

 

Foto de Rachel

Instrucciones:

  1. Tuesta los piñones ligeramente y retira los tallos de la albahaca.
  2. Pon todos los ingredientes en el vaso de tu procesadora o batidora y procesa. Si lo vas a hacer con una batidora de vaso (tipo Vitamix, Oster o similar) empieza a baja velocidad y ve raspando las paredes hasta que consigas una mezcla más o menos homogénea. Si tu batidora es de mano (la de toda la vida de Dios) ayúdate con la propia batidora hasta que consigas que todos los ingredientes se unan. En fin, como ves, para plantearte hacer esta receta necesitas como mínimo una licenciatura en Harvard. Es que me encanta poner las cosas difíciles. Si no, me parece que no soy yo, 😉 .
  3. ¡Ah! Una cosa importante, mis cerebrines: nada de excederse con el tiempo. Que no se te pasee el alma por el cuerpo mientras tienes el dedo en el “on” de tu batidora o te quedarás con un aliño en vez de con un pesto. Aunque pensándolo bien, tampoco pasaría nada porque estaría delicioso igualmente. Eso sí, no quedaría tan “untable” -permíteme la licencia descriptiva-.
  4. Dado que este delicioso pesto puede durar (hipotéticamente hablando, claro, porque se lo vas a querer poner hasta a las galletas, 😉 ) unas dos semanas, mi consejo es que lo pongas en un frasco de vidrio esterilizado, especialmente si lo estás preparando con antelación, como parte de tu planificación de menús semanal.

 

Con Amor,
Natalia

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